Palmaflor y Blooming protagonizaron el partido más extraño del año. Vamos apenas en marzo y ya tenemos un gran ganador a ese galardón. 42 minutos y 11 segundos de adición, penales, expulsiones dudosas, el VAR que analizó las jugadas que quiso, el árbitro que perdió el control del partido, y la lluvia que llegó desvirtuó el partido más de lo que ya estaba.
Las redes sociales no perdonan, y un evento así nunca pasa desapercibido: Increíble, la cancha fue un río en Cochabamba, y no hubo lesionados, nadie se cayó en la rodilla del rival, ni se rompieron los ligamentos. Reacción de un medio parcializado de Oriente Petrolero, jugando con lo sucedido en su club.
