Los clubes de la División Profesional del fútbol boliviano emitieron un comunicado en el que expresan su profunda extrañeza y reclamo por la indebida explotación de los derechos de televisación de la primera división del fútbol boliviano por parte de la empresa Telecel S.A. (Tigo Bolivia). Según el comunicado, la compañía realizó una retransmisión ilegal de 505 partidos de los torneos de la FBF entre el 1 de enero y el 28 de febrero de 2025, sin el consentimiento de los clubes involucrados.
Los clubes denunciaron que Tigo Bolivia se benefició económicamente del contenido exclusivo de sus derechos, obteniendo ingresos millonarios a costa de los usuarios, sin contar con un contrato vigente. Este acto de explotación ilegal ha generado un grave perjuicio económico a los clubes y una violación flagrante de las normas vigentes. Además, los equipos señalaron que este tipo de actuaciones pone en riesgo el desarrollo y la integridad de las competencias deportivas del país.
Ante esta situación, los 16 clubes de la División Profesional han acordado tomar medidas legales inmediatas contra Tigo Bolivia, exigiendo una reparación del daño causado a sus intereses. A su vez, los clubes han solicitado que la FBF realice las representaciones necesarias para que se resuelva el conflicto de manera expedita y se haga justicia por la explotación no autorizada de los derechos de televisación.
El reclamo de los clubes busca el pago de una suma cercana a los 16 millones de dólares, una cifra que representa el monto que los equipos consideran justo por la explotación ilegal de sus derechos televisivos. Los clubes recalcaron que este tipo de actitudes no pueden quedar impunes, y que defenderán los intereses del fútbol boliviano ante cualquier abuso por parte de empresas que buscan lucrarse sin respetar los acuerdos contractuales.
Cabe recordar que en el periodo 2021-2024, Telecel S.A. (Tigo Bolivia) adquirió los derechos universales del fútbol boliviano por una cifra de 48.650.000 dólares. Sin embargo, la compañía no ha cumplido con los términos acordados, lo que llevó a los clubes a tomar esta medida, buscando proteger su patrimonio y el futuro económico de las competiciones en el país.
