De amistoso no tenía nada. El choque de pretemporada entre Destroyers y Oriente Petrolero terminó en escándalo. El partido se disputó en la sede del cuadro Cuchuqui, y terminó 0-0 tras el bochorno.
Oriente Petrolero y Destroyers habían concluido el primer tiempo de su partido amistoso, disputado este martes con un empate 0-0. Ambos equipos habían mostrado un juego sólido, destacando a las líneas defensivas de los dos planteles.
Una vez iniciado el segundo tiempo, la cosa explotó. La zaga de Oriente había despejado un ataque de Destroyers, y en la pelota dividida hubo una fuerte infracción desde atrás de un jugador Cuchuqui.
Fue una entrada dura, y cuando el jugador refinero estaba intentando levantarse, otro jugador de Destroyers fue a recriminarle algo al oído (mientras el Albiverde estaba todavía en el piso).
Fuentes a las que pudo acceder DIEZ, señalaron que el jugador que se acercó a recriminarle al de Oriente (y que originó la reacción del refinero), es un jugador colombiano que se encuentra a prueba en el plantel de Destroyers.
Ese fue el detonante. Los jugadores de Oriente Petrolero fueron al choque a reclamarle al de Destroyers por su acción, y la dinamita explotó. Absolutamente todos los jugadores se vieron implicados. Puñetes, patadas, empujones e insultos. Escándalo.
