La Federación de Fútbol de Surinam (SVB) está metida en líos en tribunales civiles de ese país, lo que originó que sus cuentas queden congeladas y, lo peor, que la FIFA pueda imponer sanciones, como la suspensión de toda actividad deportiva, por no recurrir a la justicia competente.
Ante ello, el rival de Bolivia del repechaje, del 26 de marzo de 2026, tiene posibilidades de quedar suspendido. Si ello sucediera, la Verde tendría que jugar con Irak su pase al Mundial 2026, una “ayuda” que acerca más el sueño de volver a ese evento internacional luego de 32 años.
Además, hace dos semanas renunció el entrenador Stanley Menzo y Surinam debe contratar a su reemplazante para alistarse ante el choque contra el equipo del entrenador Óscar Villegas por la repesca internacional.
¿Qué pasa en ese país que interesa al fútbol boliviano?
Ha surgido nuevamente un gran malestar en la Federación de Fútbol de Surinam (SVB) debido a las acciones legales interpuestas por los grupos Oldenstam y Kurban, que perdieron las elecciones de la junta directiva de la asociación hace unos meses.
A pesar de la prohibición judicial previa de celebrar las elecciones en una fecha prevista, la SVB sostiene que la votación se llevó a cabo legalmente un día después, bajo la supervisión de representantes de la FIFA.
Según la SVB, la decisión se basó en quejas de personas que, según el Comité de Apelaciones, no tenían la condición de miembros válidos.
Durante el congreso de la Federación de Surinam, el máximo órgano de toma de decisiones, estas posiciones legales fueron reconsideradas, establecidas y confirmadas. Sólo entonces se llevaron a cabo las elecciones.
Sin embargo, el grupo Oldenstam había incluido una sanción en su demanda contra la asociación de fútbol de ese país. Dado que esa demanda fue admitida en su momento y el tribunal impuso la medida, el grupo ha embargado las cuentas bancarias de la asociación, algo que la SVB considera "ilegal".
"Esta acción es de mala fe y no beneficia a nadie. El objetivo parece ser obstaculizar el funcionamiento de la SVB", declaró la organización.
Riesgo de intervención de la FIFA
La SVB enfatiza que, según el reglamento de la FIFA, no está permitido recurrir a los tribunales civiles salvo en situaciones de absoluta necesidad. Por lo tanto, la asociación califica la situación actual como una forma de "legítima defensa".
La FIFA no permite la intervención de los tribunales ordinarios en la gobernanza del fútbol a menos que la legislación nacional lo establezca explícitamente
La legislación surinamesa lo ha permitido hasta ahora, pero la FIFA sigue rechazando este principio. Esto expone a la SVB a graves sanciones, incluyendo la suspensión o incluso la creación de un comité de normalización. Esto significaría la suspensión temporal de todas las actividades futbolísticas nacionales e internacionales, incluyendo el repechaje con Bolivia, en marzo próximo.
Fracasa el intento de mediación
Según la SVB, Kurban ofreció retirar el caso hace unos días tras conversaciones internas en el grupo. Se contactó con Oldenstam, pero la conversación no dio resultado. La incautación de las cuentas se produjo poco después.
La asociación ha lanzado duras palabras contra el grupo: "Estas personas son una vergüenza para el desarrollo de nuestro fútbol".
De todos modos, la SVB emprenderá acciones legales
A pesar de la normativa de la FIFA, la SVB pretende impugnar la reciente incautación y la sentencia, incluida la sanción, ante el Tribunal de Justicia, notificándoselo a la FIFA. Según la asociación, no le queda otra opción: sin esta medida, el funcionamiento de la organización futbolística corre el riesgo de quedar completamente paralizado.
