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Marcelo Straccia: “Acá no me conoce nadie, pero hace más de 20 años que soy entrenador”

Lunes, 13 de octubre de 2025 a las 08:36
Marcelo Straccia: “Acá no me conoce nadie, pero hace más de 20 años que soy entrenador”
Marcelo Straccia, director técnico de Guabirá. Foto. Ricardo Montero

El director técnico de Guabirá aseguró que no se moverá del azucarero, así tenga una mejor oferta económica. También confesó que no se habla con Mauricio Soria, pero lo hace con otros colegas suyos.

Por: Erik Arauco 

Es el director técnico del momento. El argentino Marcelo Straccia quién ha alcanzado 10 victorias en 11 partidos dirigiendo a Guabirá, llegó hasta los estudios de ED24 como invitado del programa Última Jugada de DIEZ, el mismo día en el que falleció Miguel Ángel Russo, técnico de Boca Juniors hasta ese entonces, tema con el cuál comenzó el diálogo con el estratega del plantel azucarero, que además confirmó que conocía de cerca a Russo.

Usted que conoció a Miguel Ángel Russo ¿Cómo lo recuerda?

Como un ganador, una persona que donde fue ganó. También valoro el elogio de los futbolistas hacia él, que es lo más importante que tiene un entrenador, que los futbolistas hablen bien de uno y sus dirigidos hablaban muy bien de él. Además, una semana antes de su deceso estaba trabajando.

¿Se cruzó con él en alguna faceta?

Yo dirigía a Belgrano y él a Rosario Central, así que nos hemos enfrentado, pero más allá de los futbolístico lo he encontrado en un café, en lugares comunes y con amigos comunes. Siempre hubo muchísimo respeto.

Cambiemos ‘profe’, ¿cómo está en Guabirá?

Bien, contento, estamos pasando un buen momento, la verdad. Fue un comienzo inesperado en el club y creo que los futbolistas han entendido rápidamente (sus ideas). La cosa va funcionando bien. Los técnicos dependemos mucho de los resultados y nosotros estamos consiguiendo las dos cosas. Hemos jugado casi 30 puntos en dos meses, muchísimo.

¿Qué cambió para que Guabirá tenga este giro?

Yo creo que hemos cambiado algunas cosas de las que venían haciendo los muchachos y lo entendieron bien, pero no hemos ganado nada todavía.

¿Cuál era el objetivo del directorio cuando llegó a Guabirá?

Existía mucha preocupación, el equipo había ganado un partido de diez. Tenía cuatro empates, un triunfo y cinco derrotas, entonces era complicado el panorama. La dirigencia quería que se logre un equilibrio y que de a poco el equipo vuelva a hacerse fuerte. No imaginamos esto, pero si soñábamos con meternos entre los seis equipos de arriba. Todavía no se ha conseguido, pero el objetivo de los dirigentes siempre fue pensar en llegar más arriba.

Hay ocho premios en nuestro fútbol, con lo que tiene ¿alcanza para lograr el objetivo?

Seis meses atrás no imaginábamos estar en esta posición, estamos quintos y punteros en la Copa, pero pensábamos que podíamos pelear un cupo. Ahora, entre el quinto y el noveno hay muy poca diferencia; ganas dos partidos y te pones ahí, el equipo estaba en el puesto diez, u once cuando vinimos, hoy está en el puesto cinco, pero pierdes un partido y te pasan, hay que lograr estabilidad y sostenerla con resultados.

¿Cuál cree que fue el mérito de Marcelo Straccia para llegar a Guabirá?

Estábamos muy bien en Oruro (dirigía a Real Oruro), habíamos recibido un plantel del mismo entrenador (Alberto Illanes) que se fue de Guabirá. Acomodamos el equipo con otro sistema de trabajo, con otra idea, ni mejor, ni peor, solo diferente y los jugadores nos entendieron.

Creo que tenemos una forma de trabajar que hace que podamos convencer al futbolista y en Real Oruro nos fue muy bien. El fixture también era complicado y con muchos viajes, pero surgió esta chance debido a ese buen momento en Oruro. Antes hubo un contacto con la gente de Guabirá, pero se decidieron por otro entrenador, así que, más o menos nos conocíamos.

Cuando llegó al club no lo querían y ahora ¿lo quieren todos?

Sí, ya tenemos acordada la continuidad, gracias a Dios. Vamos a firmar por dos años más con una cláusula de rescisión leve, como para que ninguno de los dos tenga problemas ante una salida.

Decía que antes tuvo la chance de llegar a Guabirá ¿Qué pasó?

En realidad, tuve dos oportunidades de venir, en diciembre del año pasado me quedé prácticamente hasta las fiestas para poder ver si me quedaba, pero había un director deportivo que no quiso en ese momento y optó por otra gente.

En junio de este año me volvieron a llamar, conversamos con varios dirigentes y con el presidente (Rafael Paz). A las 12:00 del mediodía era el técnico y a las 15:00 ya no lo era, me cambiaron por otro. Entonces ahora, dije, tres veces no me va a pasar lo mismo. Ya ven lo que pasó, antes no me querían y ahora me quieren, pero los entiendo, no conocían el día a día.

Dos años de contrato ¿es a pedido suyo o es que ellos han tomado la iniciativa?

Fue un acuerdo. Los dos quedamos en firman por dos años.

¿Hay un directorio en Guabirá o es solo Rafael Paz quién toma decisiones?

Don Rafael es el que paga y el que tiene que decidir, pero está acompañado por un grupo de personas. Está Édgar (Menacho) y otros dirigentes que lo acompañan constantemente, pero además en Montero hay gente que trabaja muchísimo por el bienestar del equipo.

¿Y usted se lleva bien con todos?

Por ahora sí.

¿Porqué por ahora sí?

Hay dirigentes que dicen que soy complicado, y sí soy complicado. Don Rafael es complicado y bueno y a veces hay chispazos, pero es normal en el trabajo. Yo quiero que el equipo pueda pelear cosas importantes porque es un club muy serio. Tiene todo lo que un entrenador necesita para poder trabajar, no nos falta nada. Si hay que concentrar 20 días o todos los días lo hacemos, jamás he tenido inconveniente.

¿Es un club muy serio?

El club tiene seriedad y los jugadores están al día, que eso es importante también para exigir; puede haber alguno que quizás esté más contento, que otro, pero eso es normal. Lo más importante es que hay un buen diálogo entre los futbolistas y el presidente. Don Rafael se comporta muy bien con todos.

¿Usted trabajó con Marcelo Bielsa?

Sí trabajé siete años.

¿Y por qué no siguió con él? pudo continuar su carrera en Europa.

Estuve en el Espanyol de Barcelona y en diferentes lugares, fueron siete años agotadores.

¿Quería ser independiente?

En realidad, yo no tuve un rol principal. Fui el scouting y espía; no había toda la tecnología que hay ahora y por eso viajaba por todos lados, era agotador, muy agotador, pero logré una enseñanza enorme en todos los aspectos.

¿Qué es lo que más le marcó de él?

El trabajo y el respeto a los futbolistas, que para mí es fundamental. Pueden decir que no les gusta cómo juega nuestro equipo, pero no va a haber uno que diga que no trabajamos o que trabajamos poco. Somos un grupo que sabe a dónde va, lo que quiere y cómo lo quiere. Ya tenemos mucha experiencia. Acá no me conoce nadie, pero hace más de 20 años que soy entrenador, soy una persona grande (58 años) y creo que llegué a este país para poder terminar mi carrera de la mejor manera.

¿Y pesa mucho en el currículum ese pasado con Bielsa?

No lo digo yo. He trabajado también con Julio Zamora, una persona que dirigió acá, y que fuimos compañeros en Newell’s. Así que tengo una buena escuela, me gusta jugar bien y que los equipos sean dinámicos.

Cómo lo trata Santa Cruz ¿Vino con la familia? 

Sí, estoy con mi familia acá. Vine en enero para trabajar en Royal Pari y lo hice hasta fines de marzo, pero decidí quedarme porque sabía que iba a encontrar trabajo acá. Me gusta la ciudad, me siento cómodo, hay seguridad, cosa que en la Argentina no la hay. Mi familia está más tranquila.

¿Cómo es eso que lo llamó Bolívar?

En realidad, llamó a mi gente, yo no hablé. Porque también está Flavio (Robatto), prefiero mantenerme al margen de eso porque hay un entrenador y nosotros estamos arrancando acá.

¿Qué pasa ‘profe’ si hoy lo quiere Bolívar?

Me quedo en Guabirá, la palabra también es importante, no es solo la plata lo que me mueve. La verdad, me peleé con don ‘Rafa’ para arreglar el contrato que he acordado. Estoy contento con el acuerdo y con el esfuerzo que ha hecho la gente que me acompaña para poder firmar el nuevo contrato. Así que, en este momento, pienso en seguir escalando (con Guabirá) y viendo dónde terminamos este año.

Diez victorias en 11 partidos ¿le permite exigir un poquito?

Hay química con los jugadores, eso no es común, nosotros estamos conviviendo con un plantel formado por otra gente, que a veces no es fácil.

Futbolistas me dijeron que usted trabaja bien ¿cómo se consigue esa respuesta? ¿dejándolo como titular?

No, no, de hecho, trabajo más con los que no son titulares, porque el titular está contento de por sí. Les digo la verdad en todo, voy de frente y les digo lo que pienso de cada uno. Los respeto, valoro el esfuerzo, el trabajo, la disciplina, no soy un policía, soy un tipo que jugó 18 años en el fútbol; entonces, entiendo que a veces los futbolistas están bien y a veces no lo están.

¿Se molesta cuando un jugador lo refuta?

No, al contrario, Si no está conforme le doy los parámetros del por qué no juega. Puedo hablar tranquilamente con cualquiera; cuando el equipo va bien es más difícil hacer variantes. Pero tenemos suerte porque cuando los suplentes entran responden muy bien y hacen goles.

Su única derrota fue frente a Bolívar ¿qué pasó?

Fuimos a jugar con Bolívar de una manera y nos salió mal. Con Bolívar no te puedes equivocar. Las responsabilidades no son individuales, hay responsabilidades compartidas.

¿Llegó a los golpes con alguien? 

No. Nos dijimos un par de cosas con otro entrenador (Mauricio Soria), nada más, después cada uno fue a su vestuario y ahí quedó todo. Lo que pasó fue que, no sé quién encendió una alarma y vinieron todos los jugadores, pero no pasó nada, los insultos típicos del fútbol.

¿Usted no tiene problemas con Soria?

 No, para nada

¿Se considera tribunero?

No, lo que pasa es que a veces te sacan. El otro día me enfermaron y me volvieron loco. Tiran cosas y hay que soportarlas y de paso no dejan dirigir. Tenía ganas de decirles algo, pero no me di la vuelta para nada.

¿Y qué tal su relación con Robatto?

Bien, diez puntos, muy bien.

¿Tiene comunicación con otros técnicos?

Con Soria no, pero con los demás sí. Hablo con Julio Baldivieso, con Leonardo Égüez, que me parece un excelente entrenador, también con el que estaba antes en Tomayapo, y con Robatto.

¿Alguna vez le aconsejaron un cambio desde la tribuna y le salió bien?

No, pero a veces le aciertan y alguna vez surge hasta como una preocupación. Estoy evaluando para poner a alguien y justo viene un hincha y me dice, pone a ese jugador, y ahí me pregunto ¿qué hago, lo pongo? Va a creer que lo puse por él. Eso te pasa siempre.

¿Lo ven parecido físicamente a Mauricio Pochettino?

Fuimos compañero, pero mirá dónde está Pochettino. Es director técnico de la selección de Estados Unidos.

¿Cómo llega a Bolivia?

Un amigo representante me llamó y me dijo que tenía un contacto en un equipo de Trinidad, luego me llamó un dirigente de Gran Mamoré y me dijo, son cuatro partidos ¿quieres venir? Estamos condenados al descenso.

Dije bueno y vamos, si dirijo cuatro partidos, no me van a matar, pero nunca me imaginé que me iban a condenar por el descenso. Antes hubo 44 partidos y pasaron tres entrenadores, nunca los nombré y ni me interesa.

¿Ese descenso con Libertad Gran Mamoré manchó su currículum?

Mucho, porque con el que hablaba me decía, viste, te fuiste al descenso; pero estuve cuatro partidos, gané dos, empate uno y perdí uno; y el que perdí, lo perdí tras llegar a los penales. Le gané a Blooming acá (Santa Cruz) y le ganamos a Oriente 3 a 1 allá (Trinidad).

Después viene el descenso de Real Santa Cruz ¿fue otro golpe?

Hubo un entrenador que en 18 partidos ganó sólo uno. Después vinimos nosotros, teníamos como 22 partidos y había tiempo para mejorar las cosas. Cuando llegué, el equipo estaba 14 puntos por debajo de Royal Pari y cuando me fui quedó a un solo punto a falta de ocho fechas. En definitiva, no me fui yo (el DT que descendió), porque había 24 puntos en juego.

¿Su salida de Real Santa Cruz fue polémica?

Sí, sí, estaba con una bronca ese día. Habían sacado un comunicado anunciando que pagaban un salario al mediodía y no hubo nada.

El promedio de permanencia de un entrenador en América Latina es de tres meses, mientras que en Europa mínimo es un año ¿qué opina?

En Bolivia y en toda Sudamérica hay este tipo de inconvenientes. Menos mal, ahora se pueden dirigir sólo dos equipos por año, porque si no, hay entrenadores en Argentina que han estado en cinco equipos diferentes. Ahora hay una ley que prohíbe que puedas estar en más de dos.

¿Es ético dirigir más de dos equipos en una temporada?

Yo no lo haría; prefiero quedarme en mi casa y esperar por lo menos un tiempo para volver a agarrar algo (dirigir). Cuando pasé de Oruro a Guabirá, estuve 48 horas prácticamente sin dormir, habré mirado más de 40 partidos de Guabirá; y a la vez estaba entrenando en Oruro y tuve que decir, bueno me voy.

En este ciclo también se logró que un jugador de Guabirá sea convocado a la selección ¿cómo toma eso?

Es Gustavo (Peredo) al que le hemos agregado todos los méritos de un futbolista. El tipo capta lo que le dices, o sea que tiene intenciones de seguir mejorando.

¿Qué otro jugador cree que podría llegar la selección?

Tenemos un chico que para mí es fenomenal, Dener Da Silva se llama y tiene 18 años. Es extraordinario.

¿De dónde surgió?

De las inferiores del club, fue promovido porque no tenemos muchos sub-20. La verdad que es un acierto impresionante. Antes era asistidor, tiraba centro, pero ahora empezó a trabajar más hacia adentro, mete diagonales por izquierda y por derecha; y también tiene un estado físico que lo acompañe a la perfección.

¿Cómo están las cosas con Kevin Mina?

Kevin es todo alegría, es un chico muy sano, muy tranquilo. Quizás antes habrá cometido errores, pero en este momento está muy bien, está convencido, quiere volver a triunfar y está trabajando para eso. Es buena gente y un buen biotipo, típico jugador ecuatoriano. Hay que ayudarlo a que recupere su estado de la mejor manera y lo está haciendo, cada día lo veo un poquito mejor.

¿Qué dice de Ronaldo Sánchez?

Tiene unas cualidades tremendas y juega muy bien, pero a veces el jugador se las tiene que creer, no puede venir todo de arriba y esperar a que me pongan. La verdad que todos los jugadores bolivianos tienen condiciones técnicas, pero hay que agregarle esa cuota de temperamento y de personalidad, y de si no salen las cosas insistir.

El autogol de Milciades Portillo ¿lo vio?   

Yo no estaba. Le choca la pelota.

¿Cree que fue accidente?

Sí.

¿Cree que hay apuestas en el fútbol boliviano?

Sí, sí, debe haber, como en todo el mundo, no solamente en Bolivia, hay en todos lados.

¿Apuestas ilegales?

Sí, hay en todo lado.

¿Ha sido tentado alguna vez acá en Bolivia?

Sí, me llamaron, te tientan con dinero. Entiendo que es una mafia que después no te lo puedes sacar más de encima. Es un problema para el futbolista porque después termina como esclavo de alguien. Es muy importante lo que hace el presidente del club, ya que no da lugar para que esas cosas ocurran, porque cumple (con los salarios).

Hay muchos futbolistas que no tienen regularidad ¿a qué le atribuye?

Pasa por la formación y la fortaleza mental que le falta al jugador boliviano. Hay muchas distracciones y son dispersos. El jugador de acá tiene que corregir detalles de su personalidad, de creernos menos, ¿por qué tenemos que creernos menos que alguien?  Podemos ir a ganarle a cualquiera, o sea, somos once contra once en la cancha.

En la selección pasa lo mismo ¿por qué sentirnos menos que alguien? Ahí está Colombia ¿por qué creernos menos que Colombia, Venezuela, Chile, o Perú? Creo que, si estás mentalmente fuerte, la diferencia en el aspecto físico se equipara.

¿Cree que hay chances reales para clasificar mundial?

No lo sé, porque tampoco conozco a los rivales (repechaje), no conozco nada, pero de que la selección ha mejorado eso es evidente. Si sale de Bolivia y no puede, somos nosotros los entrenadores los que tenemos que darle al futbolista esa confianza, vamos a ver qué pasa.

¿Cuál es la fórmula para jugar en altura?

No sé si hay una fórmula, yo no pienso tanto en la altura. Perdí 4-0 con Bolívar, pero no perdí por la altura, perdí porque cometimos errores, porque erramos las que tuvimos; si hubiéramos metido a los 18’ el empate y a los 25’ una clara que tuvimos, íbamos al entretiempo con un 2-1. Ahora en el segundo tiempo nos pasaron por arriba, porque quisimos ir a buscar el empate. Con Bolívar no te puedes equivocar. Nos ganaron, pero no por la altura.

¿Cuál su criterio sobre los hechos de violencia en Montero?

Es una lástima, porque en la cancha no había pasado nada; fue una fiesta en el estadio La verdad es que la gente de Blooming se comportó muy bien, la gente de Guabirá llenó su espacio. Me parece raro lo que pasó afuera.

¿Le consultaron sobre la posibilidad de cambiar la sede de ese partido?

Para nada.

¿Hubiese aceptado jugar en Real Santa Cruz?

Sí, yo voy donde me diga el club.

¿A usted le complicaba adelantar el partido a las 15:00 de la tarde?

Nunca me consultaron nada. Me hubiese gustado jugar a las 3:00 de la tarde (15:00), hace menos calor que en Montero.

¿Qué hacemos con los barrabravas?

El local es el que tiene que garantizar la seguridad, y si hubo algunos inconvenientes afuera, entiendo que el equipo local tiene que ser responsable.

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