El nuevo entrenador de Blooming, Erwin “Platiní” Sánchez, inició su tercer ciclo al mando del primer plantel con jornadas enfocadas en el reconocimiento del grupo y trabajos en espacios reducidos, buscando imprimir de inmediato su sello futbolístico.
Los dos primeros días de entrenamiento del estratega estuvieron marcados por el contacto directo con los jugadores. Sánchez priorizó conocer de cerca a cada integrante del plantel, tanto en lo futbolístico como en lo humano, mientras delinea su idea de juego.
Las prácticas se desarrollaron el viernes por la tarde y el sábado por la mañana, ambas con alta intensidad y participación activa del cuerpo técnico. El enfoque principal estuvo en ejercicios de presión, circulación rápida del balón y toma de decisiones en espacios cortos.
Para este domingo, está previsto un nuevo entrenamiento en horario matinal, donde el técnico continuará evaluando a sus dirigidos. Posteriormente, el grupo compartirá un churrasco junto al cuerpo técnico, en una actividad destinada a fortalecer la convivencia y el espíritu de equipo.
De acuerdo con fuentes cercanas al club, el ambiente dentro del plantel ha comenzado a mejorar progresivamente. La tensión que se vivía tras las salidas de los anteriores entrenadores, Mauricio Soria y Raúl Gutiérrez, se ha ido disipando.
En ese sentido, uno de los principales objetivos del nuevo cuerpo técnico es recuperar la mejor versión futbolística del plantel. Además, se trabaja en el aspecto anímico, considerado clave para revertir la situación deportiva.
Sánchez es consciente de que el desafío no solo pasa por lo táctico, sino también por reconstruir la confianza de los jugadores, golpeados por la irregularidad y los cambios recientes en la conducción técnica.
Blooming continuará con su preparación hasta el miércoles, ya que el jueves será el debut oficial de “Platiní” en el banquillo. El equipo cruceño recibirá a Carabobo en el estadio Tahuichi Aguilera, por la Copa Sudamericana, en un duelo programado para las 20:30.
